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Análisis de Parsons. Primera parte

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Análisis de Parsons. Primera parte

La educación formal es impartida en instituciones (escuelas) por docentes con contratos permanentes dentro del marco de un currículo determinado. Este tipo de educación se caracteriza por su uniformidad y una cierta rigidez, con estructuras verticales y horizontales (clases agrupadas por edad y ciclos  jerárquicos) y criterios de admisión de aplicación universal. Esta educación se diseña para ser universal, secuencial, estandarizada e institucionalizada y garantizar una cierta medida de continuidad (al menos para aquellos que no son excluidos del sistema).

Con la finalidad de aportar soluciones a estos problemas, en las escuelas se impulsan actividades encaminadas a crear ambientes de convivencia, esparcimiento y solidaridad, algunas de ellas, fuera del horario escolar.

Los valores constituyen un principio de conducta, una manera de ser y hacer, una guía para nosotros en todos y cada uno de nuestros actos. Como toda guía, nos muestran el camino, lo recorren con nosotros, pero no sustituyen lo que debemos hacer. Los valores deben ponerse en acción.

Son guías de conducta, porque se van a expresar en actos concretos de nuestra vida. Los valores no son simples formas de pensar alejadas de nuestro trajín diario. Los valores se prueban, se nutren, se fortalecen o decaen en el transitar del día a día.

 La gestión por competencia tiene que ver con el modo de gestionar la estructura profesional y la fuerza de trabajo de la empresa, y es consecuencia de diseños organizativos cada vez más planos y con vínculos laborales más flexibles.

La gestión por competencias pretende una realización de la producción optimizando las cualificaciones y experiencias del factor humano. El conocimiento es no sólo uno de los componentes de las competencias, sino la clave para que realmente la fuerza de trabajo aporte valor, es decir, para que la fuerza de trabajo se convierta en el trabajo efectivo en cada uno de los procesos de la cadena de valor. Se puede afirmar  que a partir de “la crisis” se abrieron nuevas desigualdades que se añaden a las desigualdades “clásicas”, tales como las desigualdades en términos de ingresos que siguen estando presentes. Al golpear estas desigualdades con extrema dureza a las categorías ya situadas en la parte baja de la escala social, ahondan aún más su subordinación.

Aún no se puede afirmar hasta qué punto impactan las emociones en la capacidad intelectual de los sujetos, pero, existen datos actuales que sugieren que las mismas pueden ser más poderosas que el coeficiente intelectual, y que las aptitudes emocionales pueden ser “aprendidas” y “mejoradas” por los niños.

Esta mejoría en las emociones depende en gran medida de la voluntad por parte de los adultos, ya que serían los encargados de dicho aprendizaje.

Nuestras prácticas educativas en general se concentran en las habilidades académicas, mostrando indiferencia por la dimensión emocional en la personalidad del alumno; los aspectos socio culturales, económicos, la marginalidad, los conflictos familiares, la violencia, el maltrato, etc. afectan las emociones incidiendo a su vez en el aprendizaje dentro del aula, siendo en muchos casos responsables del fracaso escolar, pero al constituirse en algo tan común en nuestro entorno, no ponemos la mirada en esas situaciones que afectan el normal desarrollo del sujeto.

Debemos tener en cuenta -como docentes- que un buen vínculo con los alumnos propicia la confianza, la armonía grupal y la autoestima, favoreciendo el desarrollo de todos y cada uno de los escolares. Pero suele darse por entendido el hecho de que eso se da por sí mismo, sin que nosotros los docentes lo propiciemos, trabajemos en ello.

Actualmente la escuela ha sido ya desplazada por los medios populares de consumo cultural: la televisión, los videojuegos o internet. Buena parte de la degradación del clima en la escuela puede tener que ver con esa pérdida real de significación social. Importa el hecho de que la escuela tiene inevitablemente una autonomía que la hace menos interesante para su viejo papel de adoctrinadora que los nuevos medios.

¿Cómo piensas que  los valores y emociones influyen en la Educación? Espera la segunda parte de este artículo y comparte con nosotros tus comentarios.

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